top of page

En la Ciudad de la Luz

Hace dos mil trescientos años, la historia de París comienza cuando la tribu celta de los Parisii funda un poblado de pescadores a orillas del Sena.


Un Mar de Salazon Medusa Palazzo Massimo alle Terme, Roma
La Victoria de Samotracia. Museo del Louvre. El Latido de las Piedras

Para cerrar la anteúltima etapa del proyecto El Latido de las Piedras, viajamos a París para fotografiar algunos de sus tesoros escultóricos en nuestros museos preferidos: Musée du Louvre, Musée d'Orsay, Musée de l'Orangerie, Ópera Garnier y Musée national des arts asiatiques Guimet.





Una semana fantástica, disfrutando la belleza y persiguiendo la luz y el mejor encuadre para retratar el latido que anima cada una de esas esculturas que amamos desde siempre y que ya forman parte de los originales del libro que publicaremos en 2024, para cerrar el último viaje de este proyecto que ya lleva una década. Y también hemos aprovechado el tiempo recorriendo distintos barrios para encontrar esos platos que nos enseñan los distintos sabores que posee la rica gastronomía parisina.


Como regalo especial de cumpleaños, nos citamos muy temprano en el Louvre con la Victoire de Samothrace y al finalizar la jornada, una marcha de diez minutos por la avenida de la Ópera y a disfrutar la mesa del restaurante Dorin de cocina kurda, una de nuestras preferidas.

Comenzamos con un surtido de meze (mezze), los aperitivos típicos de países del arco mediterráneo que se sirven antes de la comida principal y son un conjunto de pequeños platos deliciosos y llenos de color y sabor. Con el bote de bottarga de sabor extremo de Salazones Garre, aprovechamos para poner el sabor del mar con el umami de una cucharada de esta hueva de atún rallada al Kısır, una ensalada deliciosa que preparan a base de bulgur, perejil, tomate, salsa de granada agria y salsa de pimiento rojo.


Seguimos con un Lahmacun, una pizza kurda de masa aérea cubierta con carne picada y cebolla lila y para finalizar, unas “delicias turcas” que es el nombre con el que habitualmente se conoce a los Loukoums à la rose. Un postre exquisito que se elabora llevando a ebullición a una mezcla de agua, azúcar, almidón de maíz, crema tártara y agua de rosas, que se deja enfriar para cortarla en cubos pequeños que se espolvorean con azúcar glass.





Montmartre

Recorriendo Montmartre, visitando galerías de arte, de camino al Sacre Coeur, nos deleitamos en la Crêperie Brocéliande, una crepería bretona que elabora unas galettes de trigo sarraceno saladas y unas crêpes dulces que son exquisitas. Empezamos con la galette de sarrasin nordique con salmón ahumado, crema fresca, eneldo y limón. Un plato muy sabroso al que le potenciamos el umami con una cucharada de bottarga suave de hueva de mújol rallada que le sentó magnífico. El plato dulce, un crêpe citron sucre de trigo sarraceno con limón y azúcar que estaba delicioso. Para acompañar a estos manjares, dos tazas de sidra bretona con un punto ácido muy equilibrado que les sentaba de maravilla.





Saint Germain des Prés

En el barrio de Saint Germain des Prés, disfrutamos andando las aceras de la ribera del Sena y el bulevard de Saint-Germain camino al Musée d'Orsay, uno de nuestros templos del Arte preferidos, donde fotografiamos a Hermes, la Puerta del Infierno de Rodin y La Danza de Jean - Baptiste Carpeaux para nuestro proyecto El Latido de las Piedras. A diez minutos del museo, en Notre Dame des Champs os recomendamos visitar el restaurante Quinsou del chef Antonin Bonnet, galardonado con una estrella Michelin, que ofrece una propuesta gastronómica genuina y deliciosa en la que brilla la exquisita calidad del producto y su criterio para emplear elaboraciones equilibradas y sin florituras innecesarias. Su propuesta para disfrutar las salazones de pescado es simple y deliciosa: una tosta de pan de masa madre que cubre con una muselina de apio y corona con una hueva de mújol en semi salazón (de textura cremosa y tierna) para finalizar con unas gotas de AOVE y ralladura de piel de limón ecológico.





Es imposible resumir en una nota de blog todo el encanto visual de esta ciudad, porque París late noche y día al ritmo de sus tesoros artísticos, su arquitectura, su multiculturalismo, sus parques y su gastronomía de la que te enamoras en restaurantes, terrazas y cafeterías. Y en el trasiego por sus calles y plazas, descubres sus detalles bohemios, míticos, eternos, sorprendentes y compruebas que su magia no cabe en una sola palabra.


De día, de noche o en cualquier época del año, Paris es una fiesta y posee un encanto difícil de resistir.





8 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
bottom of page